Morphine. Capítulos dos

Mientras ella bailaba sobre él, vientre contra vientre, sus ojos se cegaban cada vez más, y sus labios sostenían el salado sabor a mujer. Sudor. Carne. Placer. Gloria. Tras los espasmos, el frío y la lasitud. Y de nuevo volvieron bajo el calor de las mantas, uno al lado del otro.

-Antes me preguntaste si alguien como yo podía amar algo alguna vez, ¿no es cierto? – Preguntó Garman extenuado.

-No era exactamente eso lo que quise decir, me refiero a que ya que ostentas tantas posesiones, ¿existe algo en tus pertenencias que realmente desees y que ames de verdad?, ya se sabe que solo se codicia lo que no se tiene…

El robusto joven levantó su brazo izquierdo y sobre este el dedo índice señalando al techo.

-¿Dios? – Chilló en un susurro la chica que hacía media hora que acababa de conocer.

-Jajaja, no, no, “Morphine”. – Su cabeza giró hacia atrás revelando la posición de un cuadro justo encima del cabecero de la cama.

-Ah, es un Hussar – Su rostro dibujaba la decepción – apuesto a que es el original.

Él asintió con la cabeza. – Simboliza mi verdadera fuerza – bajó el brazo y comenzó a gesticular – mi orgullo, mi dignidad – apretó su puño con fuerza frente sus ojos – es todo lo que yo deseo y realmente no poseo.

-¿Qué es eso? – La muchacha apuntó a su hombro. Justo detrás tenía un pequeño tatuaje.

-Es un ojo.

Ella lo miró con ojos dulces y pacientes, como si supiera que tras esa discreción se sinceraría completamente con ella.

-¿Sabes? La gente se equivoca conmigo al creer que lo único que ansío es poder y riqueza. La realidad es que éstos son solo los medios para encontrar mi verdadero reto, el conocimiento total, al fin y al cabo el conocimiento es poder, ¿no? – Su rostro se tornó sombrío. – Llevo años investigando los descubrimientos de mi familia. ¿Sabes que mi abuelo descubrió el signo de escritura más antiguo jamás hallado, no? Se trata de un caparazón de tortuga con un ojo tallado sobre él. El mismo ojo que tengo tatuado. Siempre me he preguntado quién inventó la escritura y he llegado a mi propia conclusión, la religión y la escritura tienen un mismo origen.

-Oye, tengo que irme… – rápido como un fantasma el brazo de su lacónico amante la abofeteó.

-No vuelvas a interrumpirme – sus ojos despedían rabia – no seas maleducada – ella le devolvió una mirada vidriosa y él continuó sereno.

-Por donde iba. – Se levantó de la cama y se colocó frente a ella de pie gesticulando más que nunca con sus manos. Le gustaba sentirse más alto que los demás. – ¿Qué es la religión? Es un pensamiento, una forma de vivir, una filosofía, una creencia, es todo lo que nos sirva para dar sentido a nuestros pasos. Entonces según esto la religión absoluta es indeterminada, ¿verdad? Pero escucha, existe algo en común en todas estas religiones, sí, algo que las une y que coincide en todas ellas, la Luz. La Luz como buena (o enemiga), como disipador de las tinieblas, del mal. La ciencia incluso ve a la Luz como una divinidad inalcanzable. La Luz es la raíz de la religión, su origen. Lo que desconozco es qué impulsó está inspiración.

Se sentó de rodillas en la cama frente a ella y su cuadro favorito, y le acarició su frágil mejilla enrojecida mientras admiraba su preciada pintura.

-Si tomamos que la escritura se creo para inmortalizar la religión, admitimos que la razón de la escritura es la misma razón que la religión ¿no? Según las últimas investigaciones la escritura Uruk, la más antigua hasta ahora, simbolizaba a Dios como una estrella. Una estrella, el Sol, la Luz de nuevo. ¿Qué es esa luz siempre presente en nuestra historia? ¿Es una musa o un creador? Lo cierto es que la Luz nos dio todo lo que somos ahora y que no podemos eludir su presencia. – Miró a su observadora dulcemente – No te asustes, no voy a volver a pegarte. – La besó fuertemente en los labios y ella le correspondió. Garman se acercó a su oído y le susurró – quiero hacerte el amor de nuevo.

-Al final, lo único que no he sabido explicar es lo único que puedes ver en mí – y señaló a su hombro – este ojo ha resultado ser un auténtico quebradero de cabeza, mi mayor enigma, y por eso lo mantengo grabado sobre mi piel, para recordarme que aun no entiendo nada.

Ella se puso de rodillas y le dio la espalda. Él desde atrás la dominó con sus fuertes manos en su cadera y, después de jugar con su piel, la sodomizó con violencia.

Su vista se fijó en la imagen frente a él, “Morphine”. Hechizado no alcanzaba a oír los gritos de dolor de su sometida. Tan solo pensaba en ese cuadro y lo que guardaba detrás, su caja fuerte, y lo que custodiaba dentro, el Santo Grial.

By Mayhem

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~ por Loco en 9 febrero, 2008.

2 comentarios to “Morphine. Capítulos dos”

  1. Estoy de nuevo en la Crisálida… intentando dejar de ser de nuevo un Gusano y convertirme en Mariposa.
     
    : ) Gracias por pasarte… aunque intuyo que lo haces más a menudo que las veces que dejas comentarios, y Gracias por seguir Estando Ahi, aunque estes entre las Sombras la mayor parte del tiempo…
     
    Echo de menos nuestras charlas…
     
    Un Saludo:
     
    Dark-Butterfly

  2. hola Locoestoy por aquí y sigo sin olvidarme de tijejeespero que todo vaya biensaludos desde alguna parte del mundo

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